martes, 5 de abril de 2016

Desde el corazón,

Aquí estamos de nuevo, tras unas relajantes vacaciones y con las pilas cargadas al 100%.
Ha sido una semana santa muy completa, desde la escapada a Mojacar con mis amigos pasando por el reencuentro con mi amiga Raquel que estudia fuera,  hasta las innumerables tardes de cine que tanto me encantan, pero por su puesto también he aprovechado estos días para recuperar las horas de sueño que llevaba acumuladas y descansar de la rutina. 
Las vacaciones también sirven para reflexionar. Estas vacaciones me he planteado muchas cosas a nivel personal y creo que también es bueno pararse y "meditar" de vez en cuando.  

Pienso que tanto en la vida como en la moda muchas veces se pueden hacer paralelismos para expresar lo que uno lleva dentro de una manera sutil, de modo que esta vez y desde el corazón voy a expresar mis pensamientos como más me gusta hacerlo:

"Cuando te gusta algo, algo que no es común en ti, algo que acapara todos tus gustos y los deja en segundo plano, tu sentido del atrevimiento sale a la luz, se aventura en una tendencia, la cual puede existir o no, que tu mismo la creas en tu interior y seguidamente la aplicas a tu manera de vestir con plena confianza en ella.
Si para tu desgracia esa tendencia no está hecha para ti y no eres consciente a tiempo, puede llegar a ser muy doloroso el seguir insistiendo en ella, simplemente por el hecho de tener la esperanza de que algún día eso en lo que crees se haga realidad.
Y entonces cuando esa tendencia que tanto te gusta llega a su fin te quedas estancado por no querer ver lo que de verdad ocurre y mirar hacia otro lado intentando autoconvencerte de que esa tendencia, esa moda o ese amor es para ti. Y eso, eso es lo peor que puede pasar. Cuando algo no va bien y tú mismo eres inconscientemente consciente has de saber donde parar, has de saber donde poner un punto y final, dejar de vivir en una fantasía la cual lo único que trae son, como estaba diciendo, falsas esperanzas de que eso, volverá a llevarse algún día.
Parece difícil, pero si te quedas estancado está claro que jamás saldrás de esa monotonía y entonces serás tú a quién la tendencia abandone y esta siga su cauce. 
No puedes encapricharte de algo pasajero. 
Dicen que se consigue olvidar dicha tendencia, que al final también para ti pasa de moda y llegan otras. Pero yo pienso que tus gustos son tus gustos y de alguna manera aunque todo avance e incluso tú mismo te adentres en nuevas tendencias creo que en el fondo echarás en falta algo de aquella, aunque sea en días rojos, esos días en los que te acuerdas de alguien que ya no deberías, ahí aparecerá. Ya que cada tendencia es única como también lo son las personas, y aunque en ocasiones intentes buscar tendencias similares a las que conseguían hacerte sentir increíblemente bien, no serán igual, no será lo mismo, será simplemente diferente.
En ocasiones lo que surge de la nada acaba siendo una tendencia seguida por todos, pero también puede desencadenar el error más común en el mundo de la moda y es el no conseguir diferenciar las modas pasajeras.
Pueden estar bien consideradas en cortos periodos de tiempo pero tienen fecha de caducidad y debes saber cuando terminan y darlas por finalizadas, lo peor es que muchas veces por una extraña y estúpida razón piensas que se lleva o se llevará siempre. Olvidas que era pasajero, como a veces el amor...
Esta serie de cosas te hace plantearte si conseguirás encontrar esa tendencia de la que todo el mundo habla, de la que dicen que esta en algún lugar escondida, esperando a ser encontrada por ti y con la cual superarás tu pasado y por fin conseguirás alcanzar tu estilo pleno."

Habrá quien ya se haya dado cuenta de que aún hablando de moda, hablo de amor.
Porque a veces el amor se parece un poco a esto de las tendencias, que para encontrar el que de verdad te pertenece hay que tener la esperanza de que llegará algún día. Es por eso por lo que he decido escribir este post, algo que me sirve de auto ayuda y que espero que también pueda ayudar a la gente que haya pasado por esto o vaya a adentrarse en el amor.
Está muy bien enamorarse y entregar todo de uno mismo, ya que el amor es lo más bonito que te puede pasar, pero no olvides que es también lo que más daño puede llegar a hacerte.

Hablaba de esperanza, porque yo aún la tengo, sigo aquí, al pie del cañón, como siempre.

Gracias por leerlo,

xoxo 

Sergio Antón.



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