martes, 23 de febrero de 2016

REMEMBER MBFW

 Hoy, un año más se entregan los premios Loreal dando como finalizada la semana de la moda en Madrid.
He pasado estos días un tanto melancólicos volviendo a sentir la emoción que viví el año pasado, ya que tuve la suerte de ir por mediación de la revista Stilo. Y digo suerte porque así fue, no sólo gané el sorteo de dos entradas dobles para la Cibelespacio, si no que una vez allí tuve la suerte o más bien picardía de conocer al hombre que haría de ese día el más bonito de mi 2015, pero comencemos por el principio.

DAY 1
Era viernes, por fin había llegado el esperado día, pero sucedió algo que es típico en mí, y es que siempre que me ocurre algo bueno nunca llega de color rosa y para mi desgracia mis entradas habían sigo enviadas con envió ordinario, es decir, llegarían el lunes, lo que significaba que me perdería la FW.
Tras varios emails y con todo listo a falta de las entradas a las 8 de la tarde llegó el cartero, y mi sorpresa al abrir el paquete fue ver dos pases, uno para Carmen Cortés y otro para una de mis diseñadoras favoritas, Esther Noriega por las molestias. Enseguida cogimos rumbo a Madrid donde nada más llegar fuimos directos a la cama. Lo mejor de todo es que dormí con mi Lidia, y eso, es la envidia de todo hombre.

DAY 2
A la mañana siguiente, al despertar fuimos al museo Thyssen, donde vimos la exposición de Vogue like a painting de la que quedamos realmente enamorados. Después fuimos de compras por gran vía. Y nos recuerdo con toda nuestra elegancia cambiándonos de ropa en el parking de la FW.
Por fin llegó el momento, Lidia y yo quedamos maravillados con toda aquella atmósfera de glamour y estilo que cada persona aportaba y hacían de ese lugar un paraíso para nuestros ojos. Una vez dentro me puse en modo #TeamOberlin y situé a mi mamá en el Kaiku café y a mi papá de stand en stand recopilando montones de revistas. Los amo y lo saben, pero teníamos que hacer cola para Hannibal Laguna, por lo que era algo totalmente justificable.
Fue algo mágico ver todos aquellos largos y coloridos vestidos. Este fue nuestro primer desfile, una anécdota más para nuestra bonita colección y el final de un perfecto día.

DAY 3
Último día, llegaba el final de esta increíble experiencia y tan nerviosos como los dos anteriores días fuimos a desayunar a Orange café. Al camarero le caímos genial, pero genial nivel -te regalan un mechero rosa por preguntarle si te da fuego-. Momento desfile, y además de el más deseado para mí, el de David Delfín.
Estábamos los primeros haciendo cola cuando de repente un hombre hasta entonces para mi desconocido pasó cerca de mi gritando que se necesitaba un maquillador. Fue irónico, ya que justo acababa de decirle a Lidia "Yo os maquillo cuando salimos, pero no soy nadie aquí". Al oír a aquel hombre en un impulso fui hacia él y sin pensarlo me planté y le dije que yo no había estudiado pero sabía maquillar, que si le servía estaba dispuesto a todo. En ese momento aquel hombre me colocó un pase y me llevó con él. Quise que viniera Lidia conmigo pero solo tenía un pase, yo no entendía nada y aquel hombre no paraba de hablar mientras se dirigía conmigo al backstage. En ese momento me contó su historia, todo lo que a él le había costado llegar hasta donde estaba y lo que había luchado por ello, me dijo que no me preocupara, no tenía que hacer nada, solo disfrutar. Cada año le hacía vivir la experiencia a alguien de su rama e increíblemente esa vez me tocó a mi. Me presentó a la maquilladora y peluquera Beatriz Matallana la cual se rió al verme llegar con él y dijo "El de este año".
Por fin el desfile de David Delfín estaba a punto de empezar y yo iba a verlo desde detrás de la pasarela donde se preparaban todos antes de salir. No daba crédito, estaba viéndolo todo antes que nadie y era maravilloso. Ver tanto arte hizo que me emocionara. Cuando acabó el desfile conocí a David Delfín que además de un gran diseñador es una persona encantadora.
Nunca podré agradecérselo más a Jose, que así se llama la persona que me hizo tan feliz aquel día, el cual además me dio un pase vip para los siguientes desfiles.
Cuando vi a mi familia no sabía ni cómo explicar todo lo que me había ocurrido y con lágrimas de felicidad Lidia me abrazó, y sin duda ese momento fue el más bonito, ya que ella nunca llora y lo hizo al ver mi felicidad.
Gracias a aquel hombre pude colocar a mi dos mujeres en primera fila en todos los desfiles siguientes, me sentí genial al hacer uno de los sueños de mi madre realidad, además de los tantos gin tonic de la Kissingroom  que nos gozamos Lidia y yo. Fue algo inexplicable.
El día finalizó con Esther Noriega con lo que
definitivamente se convirtió el mejor día de mi 2015.
Termino diciendo que este año una vez más todos han estado a la altura y se ha notado cómo el estilo futurista está entrando en la industria textil, un claro ejemplo Maria Ke Fisherman.
Y por supuesto destacar la maravillosa colección de Juan Vidal que este año me ha conquistado por completo.

xoxo

Sergio Antón







Desfile Teresa Helbig




Exposición "Vogue like a painting"



Exposición "Vogue like a painting"









jueves, 18 de febrero de 2016

S,

Holly: ¿Conoces esos días en que se ve todo de color de rojo?
"Fred": ¿Color rojo? Querrás decir negro. Holly: No, se tiene un día negro porque se engorda o porque ha llovido demasiado, estás triste y nada más. Pero los días rojos son terribles, de repente se tiene miedo y no se sabe porqué ¿Le ha pasado alguna vez?
Con este fragmento de Audrey Hepburn en "Desayuno con diamantes" empiezo mi blog y la razón por la que me gusta la moda.
Cuando Holly Golightly tiene un día rojo, coge un taxi hasta Tifanni's & CO, es su lugar favorito en el mundo, allí se siente segura. Su día y su estado de ánimo cambian por completo.
Todos tenemos días rojos.
Mis días rojos, son menos rojos si voy de compras. Una camiseta, unos pantalones o algún complemento nuevo, me alegra. Empiezas a pensar con que lo combinarás, si quedará bien con esto... con aquello... Entonces te das cuenta que una prenda, por insignificante que sea, te hace olvidarte por un momento de los problemas por los que estés pasando ese día. Incluso puede llegar a convertirse en un día genial porque ¿A quién no le gusta tener algo nuevo en el armario?

xoxo

Sergio Antón